Edificio en llamas que muestra la resistencia al fuego de elementos constructivos

Los ensayos de resistencia al fuego de los distintos materiales usados en estructuras o elementos constructivos permite conocer el comportamiento de los mismos cuando se desencadena un incendio.

Para la clasificación de los elementos según su resistencia al fuego, podemos encontrar distinta nomenclatura dependiendo de si es la clasificación española (obsoleta) o la clasificación europea.

Nos hemos percatado que el uso de ambas nomenclaturas suele confundirse y las distintas clases se terminan usando de forma errónea.

La clasificación bajo la norma europea es la que se encuentra vigente en la actualidad y es la que desarrollaremos en el siguiente artículo.

Clasificación de materiales según su resistencia al fuego: Normativa Europea

En la Normativa Europea UNE-EN 13501-2:2002 y el RD 312/2005 se establecen las principales clases según el comportamiento frente al fuego de los materiales. Esta norma viene recogida en el Código Técnico de Edificación.

A continuación las definiremos y diremos que criterios de evaluación son los que se han seguido para determinar cada clase:

Capacidad portante o estabilidad al fuego (R)

Es la capacidad que tienen los elementos estructurales con funciones portantes para mantener su estabilidad cuando quedan expuestos al fuego.

El principal criterio de evaluación de dicho colapso es la velocidad con la que se deforman los elementos sometidos a flexión (cubiertas, forjados o vigas) y cargas axiales (pilares o muros).

Por lo tanto, esta resistencia se mide mediante el tiempo que la estructura mantiene su estabilidad hasta el comienzo del colapso.

Integridad (E)

Es la capacidad que poseen los elementos constructivos que actúan como barrera ante las llamas y los gases durante un incendio.

Este elemento separador debe estar construido con un material que soporte el contacto con el fuego en la cara expuesta, evitando la propagación a la no expuesta.

Uno de los criterios de evaluación que se emplean para medir esta propagación, es la no ignición de un trozo de algodón colocado en la cara no expuesta del elemento en llamas.

El periodo de tiempo durante el cual dicho componente impide el paso de las llamas entre los dos sectores de incendios marcará su integridad.

Aislamiento (I)

En este caso se le pide al elemento separador que no permita el traspaso de las llamas, y además, evite el traspaso de calor desde el lado expuesto al fuego al no expuesto.

Dicho componente, que funciona como aislante térmico, debe impedir que se produzcan temperaturas elevadas en la parte del material que no se encuentra en contacto con las llamas.

La temperatura deberá mantenerse a 140 ºC de media, no superando nunca los 180 ºC. Si sobrepasa estos valores, se consideraría afectada su capacidad como aislante térmico.

Como en las clases anteriores, la variable tiempo definirá la resistencia del elemento en cuanto a aislamiento térmico.

Aplicando productos con resistencia al fuego

Comportamiento en función del tiempo para cada resistencia (R, E, I)

Como se ha mencionado, la variable tiempo (t) irá acompañando a cada clase, tomando el valor de minutos

Según la normativa actual existe una escala de valores predefinida para representar el periodo de tiempo en que se cumplen los criterios de evaluación. Pueden ser: 15, 30, 60, 90, 120, 180 o 240 minutos.

Las tres clases se unen entre sí para reflejar todas las variantes en que se cumplen los criterios de comportamiento de los elementos constructivos portantes y no portantes:

Elementos portantes:

R t: tiempo que se cumple la capacidad portante o estabilidad al fuego.
RE t: tiempo que se cumple la capacidad portante e integridad al paso de las llamas y gases.
REI t: tiempo que se cumple la capacidad portante, integridad y aislamiento térmico.

Elementos no portantes:

E t: tiempo que se cumple la integridad al paso de las llamas y gases.
EI t: tiempo que se cumplen los criterios de integridad y aislamiento térmico

Clasificación de los elementos constructivos más comunes

En la siguiente lista se muestra la clasificación de los elementos constructivos que habitualmente encontramos en los trabajos de protección pasiva contra incendios.

Entre paréntesis se muestra la nomenclatura derogada para la misma clasificación de resistencia que prevalecía antes de entrar en vigor la Normativa Europea:

R t (antiguo Estabilidad al Fuego EF-t)*

Portantes sin función de separación frente al fuego: vigas y pilares.
Portantes con función de separación frente al fuego: muros de carga y forjados

REI t (antiguo Resistencia al Fuego RF-t)*

Particiones con función de separación frente al fuego: forjados y medianerías.

EI t (antiguo Resistencia al Fuego RF-t)*

Sistemas de sellado de pasos de instalaciones: cableado y tuberías.
Conductos de ventilación: de material termoplástico o acero galvanizado.

*Nomenclatura derogada para la misma clasificación de resistencia que prevalecía antes de entrar en vigor la Normativa Europea.
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La importancia de interpretar correctamente esta nomenclatura

En Berbel Porcel, consideramos importante aclarar aquellos conceptos del ámbito de la protección pasiva contra incendios que puedan provocar cierta confusión.

Además, disponemos de equipo técnico para responder cualquier duda que pueda surgir tras la lectura de este artículo.

Conocer esta nomenclatura, junto con una correcta interpretación de la normativa, nos ayudará a identificar el tipo de resistencia de los productos y elementos constructivos para la instalación de protección pasiva en cualquier proyecto.

Resistencia al fuego de los elementos constructivos
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